jueves, 31 de diciembre de 2015

¡¡FELIZ AÑO 2016, AMIG@S!!

A lo lejos vemos como el 2015 se marcha, se va renqueando, dolido y magullado después de 365 días de batalla y por el camino se cruza con el jovenzuelo 2016, al que le dará el relevo y nos regalará un día más. 



Cerremos los ojos, miremos en nuestro interior, abramos las ventanas de nuestra alma para dejar salir lo negativo y abracemos con fuerza las ilusiones y sueños que están por llegar.

Ojalá el 2016 venga cargadito de salud, risas, alegrías, fiesta, amor, paz, bondad, ternura, amistad, trabajo,... y todo, todito lo mejor del mundo entero.

Alzo mi copa por todos nosotros para que pasemos una noche maravillosa, para que crucemos al nuevo año con buen pie, para que sigamos compartiendo buenos momentos y muy, muy, buenas lecturas.

FAMILIA, ¡¡FELIZ AÑO 2016!!



¡¡Y no olvidéis bailar mucho!!





[Imágenes e ilustraciones tomadas de Google]

DÉJAME EN PAZ de Murong Xuecun.


Editorial: Kailas
Fecha publicación: 2014.
Nº Páginas:272
Precio: 17,01 €
Género: Narrativa.
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-16023-05-9




Autor

Nacido en 1974, Murong Xuecun se convirtió en un personaje famoso en China después de publicar su primera novela, Déjame en paz, en su blog, donde llegó a tener ocho millones de seguidores  hasta que fue cerrado por las autoridades debido a las crítica del autor contra la censura en el país. Columnista en The New York Times, es uno de los principales disidentes de China, con una serie de valientes discursos que reclaman libertad de expresión.

Sinopsis

Murong Xuecun, tal vez el más beligerante de los escritores chinos contemporáneos, traza un retrato salvaje y apasionante sobre las presiones de la vida en China, donde abundan la riqueza y el sexo... pero no para todos.

Este disidente y columnista de The New York Times radiografía de forma fiel y divertida el amor y la vida en la China moderna. La novela narra la historia de tres jóvenes, Chen Zhong, Li Liang y Cabezón Wang, y sus tragicómicos intentos por prosperar en Chengdú, la quinta ciudad más poblada de China.

A pesar de sus aspiraciones en la nueva China capitalista, las vidas del trío están marcadas por trabajos sin futuro, deudas de juego, la bebida, las drogas y la prostitución. El protagonista, Chen Zhong, está casado con Zhao Yue. A pesar de que la ama le es infiel con otras mujeres. Pero no es hasta que Chen Zhong descubre que Zhao Yue está teniendo una aventura cuando se da cuenta de lo mucho que puede llegar a perder.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]


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Última lectura del año y ¡¡oh, horror!! no ha sido lo que esperaba. Confieso que cogí este libro de la biblioteca porque necesitaba una X para completar el reto Autores de la A a la Z, la última letra que me quedaba por cumplir y aunque dudaba entre este ejemplar y El dolor ajeno de Eudald Xalabarder, me quedé con Déjame en paz. En primer lugar porque el título me resultaba simpático y segundo porque, tras leer la biografía del autor, me quedé atónita.




Fijaos, según nos cuenta la editorial, esta novela tiene su origen en un blog y no un blog cualquiera, sino uno con ¡¡ocho millones de seguidores!! ¿Cuántos comentario tendrían sus entradas, dios mío? Y la cosa no queda ahí, sino que Xuecun se convierte en un referente para la juventud, lanza críticas a diestro y siniestro y ¡¡zas!! le cierran el blog. ¿Libertad de expresión? 

En fin, no era la primera vez que me enfrentaba a literatura oriental. No hace mucho reseñé Lo bello y lo triste de Yasunari Kawabata y aunque es lógico encontrar cierto choque cultural, especialmente si la narración transcurre mucho tiempo atrás, no deja de ser una delicia acercarse a esa sensualidad característica de la literatura oriental. Ahora bien, Déjame en paz es muy diferente a lo que había leído hasta ahora. Los hechos transcurren en una época muy actual y sus personajes son hombres y mujeres de hoy en día que si bien han evolucionado con el paso de los años y han dejado atrás buena parte de sus rituales ancestrales, aún mantienen ciertos criterios que a los occidentales nos pueden impactar.

Déjame en paz narra la vida de Chen Zhong, un ejecutivo de una empresa de repuestos del automóvil, casado con Zhao Yue y reside en Chengdú. La novela se centra en dos importantes facetas de la vida de Zhong, su trabajo y sus relaciones personales con amigos y su mujer.. La verdad es que en ninguna de las dos es un modelo a seguir. 

En lo que se refiere a su faceta laboral, Chen Zhong vive en un mundo donde la corrupción, las traiciones, las venganzas, las zancadillas,... entre el personal está a la orden del día. Y él, por supuesto, no se queda atrás. A pesar de ser un empleado que genera importantes beneficios a la empresa también posee muchísimas deudas contraídas tras solicitar reiterados préstamos y adelantos al departamento de personal. ¿Y para qué? Eso me lleva al segundo gran pilar de la novela: su mujer y sus amigos.

Como esposo, el protagonista es un auténtico golfo. Ese dinero que debe a la empresa se lo ha gastado en juergas, en alcohol, en juegos y prostitutas. Lo curioso es que él ama a su esposa pero piensa que la tiene tan a su alcance que cuando descubre que Zhao Yue puede tener un amante se derrumba por completo. En este sentido Chen Zhong representa ese tipo de personas que parecen muy seguras pero que, en el fondo, son más débiles que nadie. Zhong es un seductor, superficial, desconsiderado, cínico, hipócrita y manipulador que francamente he terminado por aborrecer. Y en cuanto a la relación que mantiene con su mujer es un auténtico depravado. El trato que le otorga no solo a la esposa sino a cualquier mujer es muy despectivo y por eso decía que al personaje le queda algunas reminiscencias de su ancestral cultura en la que la mujer era más una sirvienta del marido que una compañera. Aunque tipos como el protagonista podemos encontrar hoy día en cualquier punto del planeta.


Chengdú

A decir verdad, he disfrutado más cuando la narración se centraba en la relación con la mujer, las prostitutas y sus amigos en detrimento de todo lo que le ocurría en el entorno laboral. A mí tanto negocio para arriba y para abajo, tanto tránsito de yuanes (moneda) me han mareado un poco. Me interesaba más ver cómo se comportaba Chen Zhong con aquellos a los que le unía una relación más estrella. Un golfo en todos los sentidos. 

Y como la vida es justa en ocasiones, a Zhong se le tuerce la vida como castigo a su perversidad, así que se hundirá en el abismo e iremos viendo cómo le va en sus horas más bajas. Y en esos momentos he disfrutado más porque he llegado a sentir tanto rechazo por el protagonista que todo lo malo que le pasara me hacía sentir mejor. Pero en realidad, la novela no me ha gustado y me ha costado horrores terminarla,  tan cargada de referencias sexuales que pierden ese buen gusto que yo he encontrado en otras novelas orientales a la hora de describir escenas de sexo. 

Todo esto transcurre mientras que se dejan caer algunas críticas a la sociedad china y sus convencionalismos pero sinceramente, yo he visto más otra parte de la novela, la parte más depravada, la que muestra un ambiente más sórdido con un elenco de personajes tan excéntricos. Aun asíhe podido extraer de ella un cúmulo de reflexiones sobre el sentido de la vida o el valor de la amistad.

Solo ahora me daba cuenta de que, aparte de la comida que consumes, nada era fijo. Que lo que más valoras se irá a la mierda. [pág. 197]

miércoles, 30 de diciembre de 2015

EL DIARIO DE BRIDGET JONES (COMEDIA ROMÁNTICA - 2001).



Año: 2001

Nacionalidad: Reino Unido.

Director: Sharon Maguire.

Reparto: Renée Zellweger, Hugh Grant, Colin Firth, Jim Broadbent, Gemma Jones, Sally Philips, Shirley Henderson, James Callis, Embeth Davidtz, Celia Imrie, Honor Blackman, Charmian May, Donald Douglas, Patrick Barlow, Salman Rushdie, Jeffrey Archer.

Género: Comedia romántica.

Sinopsis: Bridget Jones es una treintañera soltera y llena de complejos, cuya vida sentimental es un desastre. Tiene sólo dos ambiciones, adelgazar y encontrar el amor verdadero. El día de Año Nuevo toma dos decisiones: perder peso y escribir un diario. Pero muy pronto su vida amorosa se vuelve a complicar, pues se encuentra dividida entre dos hombres. Por un lado, Daniel Cleaver, su jefe, un tipo encantador y sexy, pero peligroso, por otro, Mark Darcy, un viejo amigo de la familia, que al principio le parece demasiado reservado y aburrido.

[Información facilitada por Filmaffinity]


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Mañana es el último día del año (¡Jesús bendito!) y andaba yo buscando una película para hoy que cumpliera varios requisitos. El primero y fundamental, que de un modo u otro ese cruzar al nuevo año tuviera un papel destacable y segundo, y también de vital importancia, que fuera divertida. Sumé dos más dos y el resultado no podía ser otro que El diario de Bridget Jones, el largometraje basado en la novela homónima de Helen Fielding, la cual nos ha dado un disgusto tremendo en 2013 con su última novela. 

Mira que habré visto veces esta película pero todavía me sorprendo cada vez que la veo porque, basta con que me esté acercando al DVD con el disco en la mano para empezar a reírme recordando tal o cual escena. Para mí es mi película anti- todo, anti-tristeza, anti-depresión, anti-aburrimiento, anti-¡oh,mundo cruel! Y es que el guión de El diario de Bridget Jones funciona conmigo en todas situaciones y estados de ánimo. La cosa es bien sencilla pero efectiva. No deja de ser una comedia romántica pero distinta de otras tantas.

Creo que casi todo el mundo habrá visto esta película alguna vez. Al menos, estoy convencida de que todas las que en 2001 andábamos por la treintena la hemos visto. Para los que no lo hayáis hecho porque creéis que es una película romántica, de esas dulces y empalagosas en las que el amor siempre gana, os diré que sí, que hay mucho amor pero en ningún momento es almibarada hasta ese punto que nos quedamos pegados al asiento con tanto azúcar. Cierto es, no os voy a engañar, que su desenlace hará suspirar a las damas pero siempre se agradece un final feliz de cuento de hadas. La vida es demasiado dura a veces como para enfrentarnos siempre a películas excesivamente reales. Pero os cuento un poco de qué va.

Bridget Jones es una joven treintañera y soltera. Bueno más bien empieza a ser una spinster, es decir, una solterona. Todo el mundo la machaca con ese tema y ni su familia ni diversas amistades dejan pasar que ya tiene edad para formar una familia. Pero Jones es una mujer de su tiempo. Trabaja en una editorial y es totalmente independiente. Además cuenta con una familia urbana, o lo que es lo mismo, con un grupo de tres amigos que son sus manos y sus pies en cuestiones amorosas. Jones, junto con Jude, Shazza y Tom se reúnen con frecuencia para analizar los posibles candidatos amoroso de Bridget y la aconsejan para tener éxito en su vida. Además de su soltería, tendrá que enfrentarse a unos padres en crisis pero más allá de eso, la vida de Bridget es totalmente normal hasta que todo comienza a complicarse. El malvado Cupido hace las suyas y la sumerge, enamorada hasta la médula, en una relación con Daniel Cleaver, su jefe. A su vez conocerá a Mark Darcy, un guapo abogado de Derechos Humanos, el polo opuesto de Cleaver. El lío está servido y Bridget se debatirá entre uno y otro.



Y antes os decía que a mí esta película me funciona y lo hace porque su guión está cargado de humor hasta arriba. Son numerosas las escenas que nos arrancan una sonrisa: cuando Bridget elige la ropa interior que ponerse para asistir a una fiesta, cuando su amante descubre la misma, una pelea que pierde todo su dramatismo gracias a Tom o una cena con unos platos de los más repugnantes. Obviamente también hay sus escenas de tristeza, de compasión, de abatimiento,... pero el humor es lo que más prima en esta película. 

En cuanto al reparto creo que el trío formado por Hugh Grant (D. Cleaver), Reneé Zellweger (B. Jones) y Colin Firth (M. Darcy) funciona perfectamente. Grant es el sempiterno guaperas, cómico, superficial e interesado que se lleva a las chicas de calle. En este triángulo será aparentemente el vértice más fuerte.  En el otro extremo está Firth que interpreta a un hombre muy comprometido con la sociedad, muy serio y formal que dista mucho de llevar una vida alocada como la de Cleaver. Y en medio de ellos, Zellweger en el papel de Bridget Jones, para lo cual tuvo que engordar sobre unos diez kilos pues su personaje era una joven entrada en carnes.